lunes, 2 de mayo de 2011

No Te Salves...

hoy me acorde de este poema de Benedetti.

No te quedes inmóvil al borde del camino.
No congeles el júbilo, no quieras con desgana.
No te salves ahora, ni nunca, no te salves.

No te llenes de calma, no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo.
No dejes caer los párpados pesados como juicios.
No te quedes sin labios, no te duermas sin sueño.
No te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo.

Pero si, pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo y quieres con desgana.
Y te salvas ahora, y te llenas de calma.
Y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo.
Y dejas caer los párpados pesados como juicios.
Y te secas sin labios y te duermes sin sueño.
Y te piensas sin sangre, y te juzgas sin tiempo.
Y te quedas inmóvil, al borde del camino.

Y te salvas, entonces no te quedes (ni cuentes) conmigo.

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