Mire lo que hacías… dije es locura.
Mire lo que hacia… retiro lo dicho…
Mire lo que hacia… retiro lo dicho…
Cierta tarde me dirigí a visitar a una amiga, la cual trabaja en el hospital psiquiátrico, mi llegada estaba calculada para las 3:00 p.m., a esta hora ella sale del trabajo. Sin embargo esa tarde por motivos de trabajo se le presento una reunión de improvisto, por lo cual se atrasaría unos minutos. Conociendo esto me dije no importa, por lo cual me acerque a uno de los jardines, rodeado de un muro grande que servía de limite para el hospital, me senté en una banca y mire algunos libros esperando su salida de la reunión.
Mientras observaba los libros una paciente se acerco a donde yo estaba y dijo muy amablemente:”Hola”. Respondí de la misma manera, aunque no voy a negar que con un poco de sobresalto puesto que se trataba de una residente del hospital. Sin embargo, la conversación fluyo como un río camina hacia al mar. Me asombraba el ver como la paciente no presentaba, para mi, ninguna muestra de enfermedad y no encontraba la razón por la cual ella se encontraba recluida en este lugar.
Los minutos pasaron al igual que las palabras y me vi en la necesidad de evacuar esa inquietud, así que interrumpiendo lo que decía, exclame esperando una reacción violenta:”Y por que se encuentra usted aquí recluida en este lugar”. Ella sonrió, y me dijo, “Ah eso, muy fácil. Aquí puedo ser libre. Desde pequeña mi madre quiso que fuera una copia exacta de cómo ella era. Mi padre me obligo a estudiar su carrera y ser como el. Mis hermanos querían planear mi futuro, mis amigos me amoldaban a su conveniencia y así paso con todas las personas que conocí. Por eso vine a este lugar aquí puedo ser quien yo quiero ser…sin importar nada ni nadie”
Así siguió su explicación unos instantes mas y de pronto pregunto:”Y usted por que esta en este lugar”. No sabia que decir, estaba helado. Poco a poco las palabras surgieron diciendo:”Vine a esperar una amiga, se le hizo tarde y me senté aquí, ya pronto saldrá y nos iremos…”
Me interrumpió diciendo: “Ah entonces es usted tan solo un visitante del manicomio que esta al otro lado de esos muros…” Y se marcho taciturna hacia otro lugar del jardín. Y yo me quede ahí preguntándome como a veces unas palabras pueden dolernos tanto.
Mientras observaba los libros una paciente se acerco a donde yo estaba y dijo muy amablemente:”Hola”. Respondí de la misma manera, aunque no voy a negar que con un poco de sobresalto puesto que se trataba de una residente del hospital. Sin embargo, la conversación fluyo como un río camina hacia al mar. Me asombraba el ver como la paciente no presentaba, para mi, ninguna muestra de enfermedad y no encontraba la razón por la cual ella se encontraba recluida en este lugar.
Los minutos pasaron al igual que las palabras y me vi en la necesidad de evacuar esa inquietud, así que interrumpiendo lo que decía, exclame esperando una reacción violenta:”Y por que se encuentra usted aquí recluida en este lugar”. Ella sonrió, y me dijo, “Ah eso, muy fácil. Aquí puedo ser libre. Desde pequeña mi madre quiso que fuera una copia exacta de cómo ella era. Mi padre me obligo a estudiar su carrera y ser como el. Mis hermanos querían planear mi futuro, mis amigos me amoldaban a su conveniencia y así paso con todas las personas que conocí. Por eso vine a este lugar aquí puedo ser quien yo quiero ser…sin importar nada ni nadie”
Así siguió su explicación unos instantes mas y de pronto pregunto:”Y usted por que esta en este lugar”. No sabia que decir, estaba helado. Poco a poco las palabras surgieron diciendo:”Vine a esperar una amiga, se le hizo tarde y me senté aquí, ya pronto saldrá y nos iremos…”
Me interrumpió diciendo: “Ah entonces es usted tan solo un visitante del manicomio que esta al otro lado de esos muros…” Y se marcho taciturna hacia otro lugar del jardín. Y yo me quede ahí preguntándome como a veces unas palabras pueden dolernos tanto.
2 comentarios:
Triste ... pero..intenta decir una verdad...que tanto luchamos por esconder en un lugar sombrio..rodeado de oscuros arboles cuya sombra seguro se penso para ocultar todos esos rostros..
Muy bueno..
Y muy halagada..
Viejo se lo tomé prestado.
http://lawebdelvikingo.blogspot.com/2012/09/triste-pero-cierto-ii.html
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